Esta novelaca ha sido la primera que ha conseguido que me identifique con tod@s sus personajes. Con l@s conservador@s, con l@s revolucionari@s, con l@s indecis@s, con l@s enamorad@s... con tod@s.
El "normal" se define.
Educar bien a mis hijos, procurar ser amable, defenderme, defender a los míos, ser un poco hijo de puta cuando así me lo exijan las circunstancias, no interferir en asuntos que estén fuera de mi radio de acción, pagar la menor cantidad posible de impuestos, disfrutar de la vida, evitar la crueldad gratuita. Son mis preceptos.¿Cuántos normales hay? Levanten la mano sin miedo, sé que somos much@s. De eso trata esta novela. De lo normal, de lo cotidiano. De lo que pasa en nuestro país.
Luego están quienes se piensan especiales. Aquell@s que se enamoran como cualquiera; que sufren como los demás; que se equivocan, actúan y rectifican como tod@s; que se sienten muy valientes cuando no tienen nada que perder, como cualquier hij@ de vecin@... Al final resulta que tod@s nos parecemos más de lo que creemos. O es que acaso, tod@s l@s especiales no somos, como escribe Enrique:
"de esos que piensan que los normales somos estúpidos, que aceptamos los artículos de prensa como si fueran mapas, que nuestra vida es un paseo por el campo cogiendo margaritas y no hay grietas, temblores, no se nos hunde a veces el suelo bajo los pies."Con la lectura, he de decir, que ya no me supe si especial o estúpida normal, Desde el principio me introduje en el pensamiento de cada quien que hablabla. Para mi tod@s l@s personajes eran yo. Este libro es de esos que llegan en el justo momento que tenían que llegar. Me hizo replantear mis preceptos, me sirvió de espejo y vi reflejado algo que no quería ser.
Ha sido todo un descubrimiento esta escritora, una mujer que aporta mucho a la construcción del imaginario de izquierdas. Imaginario que debiera cuidarse más, ya que como ella declaró:
"La construcción de los sueños no está del todo bien elaborada por los proyectos revolucionarios."
* Belén Gopegui (2007) El padre de Blancanieves. Barcelona: Anagrama.
Regalo sorpresa de mi amiga Loreto en el verano de 2013.
Pd: Qué ganas tengo de que me lo dediques, Loreto.